Bienvenidos
Mi propósito es ir haciendo una pequeña agenda de mis recuerdos y mis vivencias.
Utilizaré fotos mías y material de internet.
miércoles, 28 de marzo de 2012
martes, 13 de marzo de 2012
lunes, 12 de marzo de 2012
SAN JOSÈ EN SU ARCO (Plaza de Trascorrales)Oviedo


CARMEN RUIZ-TILVE
CRONISTA OFICIAL DE OVIEDO No anda el Oviedo clásico sobrado de espacios libres ni de edificios exentos, como ocurre en Trascorrales, donde hace mucho que desaparecieron los «orros» y los montones de escoria de las fraguas de la calle de La Ferrería, la actual Mon.
Trascorrales fue un espacio bullicioso, con buen mercado incluso antes de edificarse la plaza del pescado, pues allí y en la acera de Cimadevilla que se enfrenta al Ayuntamiento se vendió el primer pescado de la ciudad, con puestos ambulantes.
Tiene Trascorrales mucha historia que contar y cuatro puertas para ir y venir. Una, seguramente abierta en el siglo XVIII, sale a Mon, y aunque se llamó siempre travesía de Trascorrales, ahora es del pintor Folgueras, que bien merece calle, pero no ésta, porque el callejero popular no debe cambiar de nombre. Otra, paralela a la anterior, pasa por detrás del edificio que fue mercado, ahora polivalente, y entronca en la parte baja de Mon, al lado del Postigo, allí donde estuvo el arco de La Ferrería o de La Soledad, por la capillina que lo adornaba. De Cimadevilla sale la calleja de los Huevos, que antes era mucho más estrecha y es territorio histórico de nuestra particular francesada. En la parte baja de las Consistoriales, camino de la calle del Sol, se abre el arco de la Pescadería o de San José, y de él queremos hablar, porque anda ya en la octava de su santo, aunque él no aparece por ningún lado. Ese arco no servía, como otros de la ciudad, para cerrarla al atardecer, sino para facilitar a la gente la entrada y salida a aquella zona muy comercial, naturalmente emparentada con el Fontán.
Salen del arco hacia abajo unas cuantas casas que formaron la calle del Sol, bien soleadas y con su origen en el siglo XVI, cuando se pide que se haga «una calle y casas en la pedrera que va para Santo Domingo arrimada a la cerca desde la Pescadería cerca de los Trascorrales a la puerta de la Herrería». Y así desde 1576. La muralla quedó escondida entre las casas, y allí sigue.
Aquello fue durante siglos un ir y venir de gentes que compraban, vendían o miraban, y hasta hace medio siglo duró por allí la venta de muebles viejos y ropa usada.
El 8 de marzo, jueves, día de mercado, fui hasta Trascorrales para entrar por el arco de San José y saludarle. Era mediodía y sonaba el campaneo de las torres cercanas. Pasado el arco, silencio y soledad. Bajando por donde antiguamente rodaban las cajas de los salazones, cuando había «agarradiella», cerrado lo que fue comercio de ultramarinos de Cardín, ahora restaurante, y cerrado lo que fue el genuino Trascorrales de Fernando Martín. Desaparecidos el Gato Negro y la Cestería, hay algunos bares que no tienen horario de mañana, todavía con las ojeras de la noche. Delante de lo que fue plaza del pescado, dos bronces intentan evocar lo que aquello fue, sin conseguirlo, la rotunda pescadera, de mucho mayor tamaño que el molde original, es de Sebastián Miranda, ovetense, y el pescador enjuto es obra de Llonguera.
El arco de San José también esta contagiado del ambiente. Donde estuvo el Arco Iris -chocolates y cafés- y luego una librería, el local espera mejores tiempos, en un edificio que cumple este año noventa, obra de Casariego. Al otro lado, el local que pasó por mil dedicaciones, incluso como floristería -buena cosa libros y flores-, es ahora un bar, que forma cadena con todos los de la zona, Sol abajo.
Desde el número 22 de Trascorrales me despiden las cabezas de hierro, únicas en Oviedo, que adornan los balcones vacíos.
viernes, 9 de marzo de 2012
Mercado EL FONTÀN en Oviedo
ROSAL nº 15 Oviedo
Conocida como "La casa de los azulejos" y "La casa de la Tierruca",es una lograda simbiosis entre el eclecticismo de 1890-1900,en el remate_
salientes balcones con enrejado de hierro y miradores acristalados y el algo posterior modernismo,en la ornamentaciòn(azulejos,columnas,ménsulas con motivos florales y figurados,simbologìa de la industria,la ciencia y el comercio)


Bonita fachada en la calle Rosal nº 15 de Oviedojueves, 8 de marzo de 2012
miércoles, 7 de marzo de 2012
viernes, 2 de marzo de 2012
JUAN LUIS SUÁREZ GRANDA
Carmen Bobes: «´La mancha´ es una novela de actualidad, interesantísima y con una problemática fuerte»
La catedrática presentó la obra de Suárez Granda, premio «Asturias»
Oviedo, P. R.
«La mancha», de Juan Luis Suárez Granda, premio «Asturias» de la Fundación Dolores Medio, es, en opinión de Carmen Bobes, catedrática emérita de Literatura de la Universidad de Oviedo, una novela «interesantísima, de actualidad y con una problemática fuerte». El autor, natural de Langreo, catedrático de instituto jubilado, recibió ayer de manos del consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure, el cheque del galardón, dotado con 3.000 euros. «La mancha» (editada por KRK) -la otra parte del premio- es la historia de un crimen que se desarrolla en dos épocas, la postguerra y la transición. Su historia fue analizada con sumo rigor por Carmen Bobes, presidenta del jurado que concede el galardón.
Arropado por familiares y amigos, algunos llegados de su Langreo natal, Juan Luis Suárez Granda estuvo acompañado también por buena parte del equipo de la Consejería de Cultura. En la mesa, además de los ya citados, se sentó el escritor, crítico y ensayista Víctor Alperi, presidente de la Fundación Dolores Medio. Aquejado de algunos problemas de salud, el novelista asturiano y amigo de la autora de «Nosotros, los Rivero», aprovechó el acto para rendir homenaje a Carmen Bobes haciéndole entrega de la medalla «Dolores Medio». «Es una de nuestras grandes catedráticas, ha ofrecido conferencias y cursos en medio mundo», subrayó.
Juan Luis Suárez Granda escribió «La mancha» a finales de la década de los setenta del pasado siglo y la reescribió hace dos años. Mi «novelita», como él la definió, fue ampliamente diseccionada por Carmen Bobes, quien se apoyó para ello en el historicismo y en la semiótica. El análisis, definido como «potente» por el autor, también fue comentado por el consejero de Cultura. «Ahora entiendo por qué abandoné los estudios de Filología Románica en tercero. Jamás hubiera sido capaz de entrar en esos misterios», dijo Marcos Vallaure.
«Esto relatos pueden parecer triviales y, sin embargo, captan desde el primer momento el interés del lector», afirmó Carmen Bobes.
«Estoy abrumado no sólo por el análisis de Carmen Bobes sino porque en algún momento he pensado que no se refería a mi novela», añadió Suárez Granda.
Bobes, como ella recordó, formó parte del tribunal que juzgó la tesis del autor, sobre Ignacio Aldecoa. «Y lo recuerdo como un expositor claro, seguro y profundo», subrayó.
jueves, 1 de marzo de 2012
PALACIO de LA FERRERÍA

El Palacio de la Ferrería es una construcción palacial rural fundada por los Alvarez de las Asturias en el s. XIV.La parte mas primitiva de la construcción es la torre central, a esta se añaden a fines del s. XV o comienzos del s. XVI el resto de las dependencias, en la segunda mitad del s. XVII se remodela la fachada de la capilla y la vivienda, abriendo el balcón y colocando sobre él el gran escudo. Actualmente la fachada principal presenta como elemento mas destacado el balcón volado y la balaustrada de hierro forjado sobre repisa de molduras y el gran escudo cobijado por vertientes que rompe, en altura, la cornisa que recorre toda la fachada principal.
El acceso a palacio se realiza por la puerta de arco de medio punto, realizado con grandes dovelas, ligeramente desplazada a la derecha del balcón, en el extremo izquierdo de la fachada principal se levanta la capilla con portada de arco de medio punto moldurado, sobre impostas, y con entablamento sencillo rematado con dos pináculos.
La fachada lateral muestra dos zonas bien diferenciadas: la izquierda, lisa con ventanas adinteladas, y la derecha que presenta en altura una arcada formada por tres arcos de medio punto, un segundo piso con ventanas adinteladas y un piso alto formado por una galería con balaustrada de madera torneada y cubierto con cornisa de madera vista que descansa sobre pilares también de madera. El nombre de La Ferrería procede, según parece, de la dedicación del edificio hace tiempo a fábrica de armas.
Está relativamente bien conservado, aunque sino se toman medidas de protección le ocurrirá lo mismo que al de La Cogolla.
El 11 de junio de 1982 fue declarado Monumento Histórico Artístico y en 1993 Bien de Interés Cultural.
sábado, 25 de febrero de 2012
EL ANTROXU AURELIANO
Ángel CABRANES
Su mirada era fuente inagotable para plasmar, sobre todo aquello que caía en sus manos, una interpretación surrealista de la vida. El Carnaval era una de las épocas en la que todo lo que acontecía a su alrededor se aproximaba más a ese mundo onírico que ideó a lo largo de su obra. El singular interés del conjunto de creaciones inspiradas en el Antroxu que plasmó Aurelio Suárez radica tanto en el tema que el pintor gijonés toma como inspiración como en la ejecución de las obras. En ellas utiliza una gran cantidad de recursos plásticos e iconográficos muy habituales en su pintura. Un universo de simbolismos disfrazados en óleo, «gouache» o tinta e impregnados sobre papel, lienzo o madera.
El multidimensional «Tañedor de guitarra» que en 1942 dibujó Aurelio Suárez sirve como introducción de cómo el gijonés cubrió bajo el manto del Carnaval otras influencias como la música o la religión. La figura del tañedor, que ya se recoge en algunos pasajes de la Biblia, era entendida como un personaje que acercaba a la liberación. En la antigüedad, con frecuencia se contrataban músicos para que su suave melodía aquietara los espíritus perturbados, elevara los pensamientos pesimistas y alegrara los corazones. Aurelio Suárez camufla a este particular personaje bajo su compuesta mirada y da protagonismo a su guitarra en días de tanta algarabía como los carnavalescos.
Iconografías como las máscaras se han incorporado como otro de los elementos introducidos por el gijonés en clara referencia al Antroxu. A ellas dedicó una serie de doce unidades, realizada bajo la técnica de «gouache» sobre papel en 1975. La «Máscara diez» y la «Máscara cuatro», esta última inédita hasta el momento, son una muestra de ellas. Los tonos utilizados, muy reconocibles a lo largo de la obra del autor, y el hecho de plasmar a dos mujeres desnudas, para ceder todo el protagonismo a la careta que lucen, son algunas de las características principales.
El espíritu de cierta permisividad y descontrol que se respira en torno a la celebración del Carnaval sirve como excusa para que las pinturas de Aurelio Suárez encuentren en él un sitio para expresarse. Un camino más dentro del imaginario que ha dejado como legado el artista asturiano a lo largo de su extensa obra. Su fallecimiento en 2003 no ha impedido que la actualidad de sus interpretaciones siga tan viva como el Antroxu.
viernes, 24 de febrero de 2012
AMIGOS
martes, 21 de febrero de 2012
ANTES SÍ QUE NEVABA
martes, 14 de febrero de 2012
No nos dopamos;le echamos más huevos

jueves, 2 de febrero de 2012
MARIANTONIA SALOMÉ
Hace casi 4 años (mayo 2008) que Mariantonia nos dejó y hoy me entero de que su gran sueño_su casa-museo_está en venta (350.000 euros).
Fachada principal con escudo.Estaba preparando la restauración de una pequeña capilla aneja a la casa.
Aquí,en una vitrina tenía todos los premios que le habían dado especialmente en España e Italia.
En este mueble guardaba el libro de visitas.
Salón principal donde estaban sus cuadros,ahora tapados y apilados a la derecha.
domingo, 29 de enero de 2012
ADOLFO LÓPEZ ARMÁN (Fotógrafo.Zamora 1883-Madrid 1980)







Reconstrucción de La Catedral de Oviedo
Aguja de la Catedral después de la guerra civil
Vendedoras en El Fontán.


